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Primer estudio clínico que confirma la utilidad del Inmunobiograma en la personalización del tratamiento inmunosupresor en pacientes con trasplante renal

  • Entre el 30% y el 50% de los 3.269 trasplantes renales realizados en España el año pasado1 terminarán fracasando debido a un fallo tardío del riñón donado 
  • Todos los pacientes trasplantados reciben un tratamiento inmunosupresor para evitar que su organismo lleve a cabo un rechazo inmune del riñón que han recibido y que es con frecuencia la causa del fracaso 
  • Este problema sanitario de primera magnitud en términos económicos y personales podría verse sustancialmente reducido gracias a un inmunoensayo realizado sobre una simple muestra de sangre que determina la sensibilidad del paciente trasplantado a los tratamientos disponibles permitiendo a los especialistas seleccionar los fármacos y dosis más adecuados 
  • La personalización del tratamiento inmunosupresor jugaría un papel clave en la mejora de la supervivencia del riñón trasplantado a largo plazo, uno de los retos a los que se enfrentan los profesionales vinculados al ámbito del trasplante 
  • El Inmunobiograma[i] ha sido diseñado por Biohope, una start-up española con financiación europea 

[i] Inmunobiograma es una marca registrada por Biohope Scientific Solutions for Human Health, S.L.

Madrid, 9 de Julio.- Madrid ha sido estos días la capital mundial del trasplante. En el marco de la XVII edición del Congreso de la Sociedad Internacional de Trasplantes (TTS) que ha congregado a más de 3.000 profesionales sanitarios de todo el mundo relacionados con el ámbito de la donación y el trasplante de órganos, Biohope acaba de presentar los resultados del primer estudio clínico que confirma la utilidad del Inmunobiograma en pacientes que han sido sometidos a un trasplante renal. Dicho estudio, llevado a cabo en el Hospital Universitario La Paz y en el Hospital Universitario Puerta de Hierro con la participación de 70 pacientes, demuestra que el Inmunobiograma es capaz de determinar de manera individualizada la respuesta de cada paciente trasplantado a la medicación inmunosupresora.

Con un funcionamiento similar al del antibiograma, que mide la sensibilidad de una cepa bacteriana a diferentes antibióticos permitiendo seleccionar el más adecuado para tratar la infección del paciente, el Inmunobiograma es un test in vitro que se realiza en una muestra de sangre y que permite conocer de antemano el perfil de respuesta inmunológica del paciente a los fármacos inmunosupresores. El Inmunobiograma permitirá que los médicos seleccionen un tratamiento personalizado para cada persona que ha sido sometida a un trasplante de riñón, disminuyendo de este modo el riesgo de rechazo al órgano trasplantado.

En palabras de Isabel Portero, CEO de Biohope, la start-up española que ha diseñado esta innovadora herramienta, con la información extraída es posible detectar los patrones de resistencia que tienen los pacientes renales a los inmunosupresores.

“Gracias al Inmunobiograma podemos medir la sensibilidad y resistencia de cada paciente a los tratamientos inmunosupresores más comunes, detectando aquellos a los que muestra una peor respuesta. Cuando se finalicen los estudios clínicos de validación de la técnica, los médicos podrán utilizarlo para barajar alternativas de ajuste del tratamiento según los resultados obtenidos, seleccionando los fármacos y las dosis más adecuadas, facilitándose así la toma de decisiones informadas en la práctica clínica para minimizar el riesgo de rechazo en los trasplantes renales”.

Cabe recordar que el tratamiento inmunosupresor es imprescindible para prevenir el riesgo de rechazo al riñón trasplantado. Desde que salen del quirófano y durante el resto de su vida, los pacientes deberán tomar una combinación de fármacos para evitar que su sistema inmunitario ataque al riñón recibido. Sin embargo, la respuesta a los medicamentos inmunosupresores varía en cada paciente y a lo largo del tiempo, por lo que el reto estaría en conseguir identificar el tratamiento más adecuado para cada paciente en cada momento.

Solo se necesita una muestra de sangre convencional para realizar la prueba. Los datos se analizan y su resultado se integra en un software que proporciona el grado de sensibilidad de las células inmunes del paciente a los tratamientos más recomendados en las guías clínicas” explica Portero, quien continúa afirmando que “aunque el Inmunobiograma usa tratamientos bien conocidos, puede adaptarse para probar nuevos compuestos frente a los ya comercializados”.

 

Un problema sanitario de primera magnitud

Los pacientes trasplantados tienen un alto riesgo de rechazo del injerto renal, por lo que requieren de forma crónica una terapia de mantenimiento con fármacos inmunosupresores que permitan controlar su respuesta inmune ante un órgano que el cuerpo no reconoce como “propio”. Según datos de la Organización Nacional de Trasplantes, durante el año 2017 se realizaron 3.269 trasplantes renales en nuestro país1 y entre el 30% y el 50% de ellos fracasará, constituyendo un problema sanitario de primera magnitud que conlleva, entre otras consecuencias, un incremento del gasto para el Sistema Sanitario, un aumento del tiempo de hospitalización e incluso la muerte del paciente trasplantado.

En las últimas décadas, la incidencia del rechazo agudo (el que se produce durante los primeros meses tras la intervención) tras un trasplante renal se ha reducido de manera sustancial. Sin embargo, la disminución progresiva de la funcionalidad del injerto y su posterior pérdida sigue constituyendo un reto clínico ya que supone una de las causas más frecuentes del reinicio de la diálisis en estos pacientes para asegurar la supervivencia. De ahí la necesidad de contar con una herramienta diagnóstica que pueda prever la respuesta de cada paciente a los inmunosupresores reduciendo el rechazo para evitar la pérdida de los órganos trasplantados, y la relevancia de los datos de este primer estudio clínico, que confirma la utilidad del Inmunobiograma en trasplante renal, ya que su uso podría reducir considerablemente ese riesgo de rechazo al permitir la selección del tratamiento inmunosupresor más adecuado según el perfil de cada paciente.

“Con el objetivo de confirmar estos datos se ha puesto en marcha el estudio TRANSBIO, un estudio multicéntrico internacional en el que participan varios países europeos y EEUU, y que nos permitirá comprobar la utilidad clínica del Inmunobiograma y su precisión en una muestra más amplia de pacientes”, comenta el Dr. Julio Pascual, Jefe de Servicio de Nefrología del Hospital del Mar en Barcelona y coordinador del estudio, quien continúa afirmando que “de corroborar los resultados, el Inmunobiograma podría llegar a ser un gran soporte para la toma de decisiones terapéuticas en estos pacientes en la práctica clínica”

Desde Biohope apostamos por la personalización del tratamiento inmunosupresor para conseguir una mejor calidad de vida para los pacientes, unos órganos funcionando en perfecto estado y menos problemas con la medicación inmunosupresora. Todo ello con el objetivo de evitar problemas al paciente, sin olvidarnos del ahorro de costes para el sistema sanitario público”, concluye Portero.

 

Una emprendedora española entre las más creativas del mundo según Forbes

El Inmunobiograma ha sido diseñado por Biohope, una start-up española con fondos europeos cuya alma máter es Isabel Portero.

La fundadora y directora de Biohope es doctora en Medicina, especialista en Medicina Interna y experta en medicamentos innovadores y desarrollos biomédicos, habiendo desarrollado su carrera profesional en empresas de biotecnología y compañías farmacéuticas, así como en el ámbito académico.

Ha sido responsable del plan de desarrollo de diversos medicamentos y tests diagnósticos, sobre todo en el campo de las Terapias Avanzadas, siendo varios de sus diseños revisados y aceptados tanto por las Agencias Europea y Americana del Medicamentos (EMA y FDA por sus siglas en inglés respectivamente), como por Agencias del Medicamento Nacionales (española, francesa, etc..).

Su sólida experiencia transversal en diversas funciones y departamentos la llevó a dirigir su propia compañía biomédica centrada en la búsqueda de soluciones a las necesidades médicas no resueltas en el trasplante de órganos y las enfermedades inflamatorias crónicas.

El desarrollo del Inmunobiograma, le valió a Biohope un premio accésit en la categoría de ‘Mejor Compañía’ de la VII edición del premio Mujer Empresaria convocado por el Ayuntamiento de Madrid y patrocinado por la Asociación Española de Mujeres Emprendedoras, la revista Yo Dona, Womenalia y la Universidad Villanueva.

Todo ello ha situado a la Doctora Portero entre las 100 mentes más creativas del mundo de los negocios según la edición del pasado mes de mayo de la revista Forbes.2

 

Sobre Biohope

Creada en 2015, Biohope es una compañía biomédica española que se centra en la I+D+i de soluciones biotecnológicas que permitan personalizar y optimizar el manejo clínico de pacientes con enfermedades inflamatorias crónicas que requieren una terapia con fármacos inmunosupresores o inmunomoduladores.

La investigación que lleva a cabo Biohope está apoyada por el proyecto Horizonte 2020 de la Unión Europea e incluye un estudio clínico multicéntrico internacional en trasplante renal (TRANSBIO) en el que participan ocho centros europeos y estadounidenses.

 

 

Referencias

  1. Memoria Renal 2017. Organización Nacional de Trasplantes. Disponible en: http://www.ont.es/infesp/Memorias/Memoria%20Renal%202017.pdf Último acceso Junio de 2018 
  1. Las 100 mentes más creativas. Revista Forbes. Disponible en: http://forbes.es/business/42487/las-100-mentes-mas-creativas/ Último acceso Junio de 2018