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Identifican mecanismo de autodestrucción en células tumorales

Dos recientes estudios especifican un mecanismo presente en nuestro organismo que, de poder ser controlado y potenciado de forma adecuada, podría ser la base de un nuevo y potente tratamiento anticancerígeno, que no sólo destruiría células cancerígenas, sino también su capacidad de hacerse resistentes al tratamiento.

Suicidio tumoral
Un estudio publicado en 2017 por la revista eLife reveló que ciertas moléculas de ARN presentes en nuestro organismo no sólo pueden eliminar células cancerígenas, sino que también pueden impedirles hacerse resistentes al tratamiento, pues, además de destruir las células tumorales, también erradican varios genes que las células cancerígenas necesitan para sobrevivir. En palabras del coordinador del estudio, Marcus E. Peter, de la escuela de medicina de la Northwestern University, «es como suicidarse apuñalándose, disparándose, y saltando de un edificio, todo al mismo tiempo. No es posible sobrevivir».

No obstante, hasta ahora se ignoraba cuál era el mecanismo que hacía que las células cancerígenas «se suicidasen». Dos nuevos estudios de reciente publicación, también coordinados por el Dr. Peter, han descubierto un código insertado en el ARN y en el microARN de cada célula individual. Este mecanismo podría ser responsable de la capacidad de autodestruirse (apoptosis) de las «inmortales» células tumorales. La quimioterapia también puede activar estas moléculas de ARN y microARN, pero los científicos esperan poder identificar una forma de utilizar este mecanismo de forma que puedan evitarse los efectos secundarios de la quimioterapia. En el primero de estos estudios, publicado en la revista eLife, se detalla cómo el ARN grande puede ser transformado en ARN pequeño con capacidad para eliminar células cancerígenas. En el segundo, publicado en Nature Communications, se describe cómo las moléculas de microARN utilizan el «código asesino» para destruir células tumorales.

Nueva terapia contra el cáncer
«En base a lo que sabemos gracias a estos dos estudios, podemos ahora diseñar microARN artificial, mucho más potente que el desarrollado por la naturaleza, para eliminar células cancerígenas», explica el Dr. Peter. «Es absolutamente necesario convertir esto en una nueva terapia», subraya. Ahora que conocemos cuál es el código, podemos activar el mecanismo sin tener que utilizar quimioterapia y sin alterar el genoma. Podemos utilizar este ARN de forma directa para introducirlo en las células y activar el dispositivo de autodestrucción. La quimioterapia puede activar el ARN antitumoral, pero esto podría tener efectos secundarios pues ello implica cambiar el genoma, lo que a su vez podría favorecer la aparición de nuevos tumores. El objetivo, concluye el Dr. Peter, «es desarrollar una nueva substancia artificial… utilizar un mecanismo desarrollado por la naturaleza». Dado que el cáncer no puede adaptarse al ARN antitumoral, esto podría llevarnos en el futuro a un tratamiento teóricamente imparable contra el cáncer.
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