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Obesidad y sobrepeso aumentan el riesgo de cáncer

Diversos estudios refuerzan las evidencias de que la obesidad puede aumentar el riesgo de padecer más de una docena de tipos diferentes de cáncer, y remarcan la necesidad de concienciar a la población

Cáncer y obesidad
Numerosos ensayos clínicos han demostrado que los pacientes con obesidad mórbida y diabetes tienen más posibilidades de padecer hígado graso no alcohólico, el cual se asocia a su vez con el cáncer hepático. En los EE. UU., mientras que el cáncer hepático asociado a hepatitis B está descendiendo, el cáncer hepático asociado a la obesidad sigue creciendo. En un informe de reciente publicación, el Centro para Control de Enfermedades (CDC, Center for Disease Control) afirmó que el sobrepeso o la obesidad aumenta el riesgo de al menos 13 tipos diferentes de cáncer, entre los cuales hígado, vesícula, cerebro, esófago, tiroides, estómago, páncreas, riñón, útero y colon. Según el citado informe, estos tumores compondrían el 40% de todos los casos de cáncer diagnosticados cada año en los EE. UU. En 2014, más de 630.000 estadounidenses padecieron algún tipo de cáncer asociado al sobrepeso o la obesidad, lo cual representó el 55 por ciento de todos los tumores diagnosticados en mujeres y el 24% de los tumores diagnosticados en hombres. En este sentido, el CDC también informó que el porcentaje de obesidad entre adultos estadounidenses ha aumentado desde algo más del 30 por ciento en 2000 a casi el 40 por ciento en 2016. En niños, el porcentaje ha pasado de 13,9 en 2000 a 18 por ciento en 2016.

En la actualidad, la obesidad afecta a uno de cada tres estadounidenses. En España, el porcentaje de personas con sobrepeso u obesidad alcanzaría el 25 por ciento.

Concienciar a la población
La relación entre obesidad y cáncer lleva siendo investigada desde hace años. Ya en 2003, un estudio publicado por New England Journal of Medicine asoció obesidad con muertes por cáncer en adultos estadounidenses; en 2014, la sociedad estadounidense de oncología clínica (ASCO, American Society of Clinical Oncology) concluyó que la obesidad ha superado al tabaquismo como la principal causa prevenible de muerte. La grasa extra acumulada en el organismo incrementa los niveles de inflamación, la cual está relacionada con el cáncer. Más recientemente, un estudio publicado en octubre de 2017 en Nature Communications sugiere que el consumo de azúcar «despierta» las células cancerosas. El estudio analizó el denominado efecto Warburg, que hace que los tejidos tumorales conviertan en lactato cantidades de azúcar mucho mayores que los tejidos sanos, se conoce desde hace décadas, pero se ignoraba si era causa o efecto del cáncer. El estudio de Nature Communications concluye que el azúcar favorece la producción de algunos de los genes cancerígenos más comunes, como el gen Ras. Finalmente, un estudio publicado en abril de 2017 establecía una relación entre obesidad y cáncer de mama: la obesidad altera genes involucrados en la respuesta inflamatoria, trastornos hereditarios y otras enfermedades inmunitarias.

No obstante, la población general sigue sin tener constancia de esta relación: se conoce la relación entre obesidad y otras patologías (como las cardiovasculares o la diabetes) pero no ocurre lo mismo con la obesidad y el sobrepeso. En este sentido, los expertos afirman que es necesario comenzar a informar al público general que unos hábitos de vida saludable y una dieta equilibrada previene la aparición de numerosos tipos de cáncer.
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