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Embarazo tras el trasplante

En 1963 se informó por primera vez que una mujer consiguió un embarazo tras un trasplante. Desde entonces han sido numerosos los embarazos a término en mujeres receptoras de diferentes tipos de trasplante

La seguridad del embarazo en la mujer individual receptora de un trasplante es el principal objetivo y hay que tener en consideración los riesgos para la madre, el niño y el órgano trasplantado. Un embarazo de estas características requiere la coordinación del equipo del trasplante, el obstetra y otros especialitas. 
 

Precauciones

Dado que los ciclos ovulatorios pueden regresar en 1 o 2 meses tras el trasplante en la mujer con injertos que funcionan bien, todas las mujeres en edad fértil deben ser informadas tras el trasplante de la posibilidad de un embarazo y de sus riesgos.

Normalmente, no se recomienda el embarazo dentro del primer año tras el trasplante a causa del mayor riesgo de rechazo y porque la terapia inmunosupresora es más agresiva. Sin embargo, sí que puede planificarse un embarazo cuando se hayan estabilizado la función del órgano y la terapia inmunosupresora, y no se observen signos de rechazo, hipertensión ni infección crónica.

La planificación de un embarazo requiere el asesoramiento y el conocimiento de los posibles riesgos con el equipo de trasplante.


Fertilidad

Normalmente la fertilidad suele restaurarse tras el trasplante, en la mayoría de receptores. Cuando se compara la diálisis con el trasplante renal, por ejemplo, el trasplante ofrece ventajas a las mujeres que desean conseguir un embarazo. En los pacientes con fibrosis quística, por ejemplo, los problemas de fertilidad pueden extenderse más allá del trasplante. En los hombres, el conducto deferente por el que circulan los espermatozoides desde los testículos hasta el pene, puede estar bloqueado; en las mujeres, los problemas de fertilidad puede ser el resultado del moco espeso que bloquea el cuello del útero.


Parto

Si bien la elección entre parto vaginal y cesárea suele hacerse en función del estado de salud de la madre y el niño, normalmente se recomienda el parto vaginal a la mayoría de mujeres receptoras de un trasplante a causa del riesgo de infección asociado con el procedimiento quirúrgico. La cesárea suele reservarse para sus indicaciones obstétricas estándar.

Lactancia

En las mujeres que toman fármacos inmunosupresores no se suele recomendar la lactancia natural, dada la falta de conocimiento de los efectos negativos y los riesgos de exposición a estos fármacos.

Riesgos

La mujer que desea quedarse embarazada, debería discutir con su equipo de trasplante los posibles riesgos asociados.

* Riesgo de hipertensión

Las mujeres receptoras de trasplante tienen un mayor riesgo de hipertensión durante el embarazo. Esta complicación, también denominada hipertensión no controlada, puede afectar a la cantidad de sangre y nutrientes que recibe el feto o producir un parto prematuro, una preeclampsia o una toxemia del embarazo. Hoy día se dispone de diferentes fármacos antihipertensivos cuya administración es segura durante el embarazo.

* Riesgo de infección

Si bien el riesgo de infección es elevado en todos los receptores de trasplante, durante el embarazo son más comunes las infecciones del tracto urinario (ITU). Otras infecciones que son frecuentes en los receptores de trasplante durante el embarazo son el herpes, la hepatitis, la toxoplasmosis y el citomegalovirus (CMV).

* Riesgo de rechazo

Uno de los principales riesgos de las mujeres receptoras de trasplante es si el embarazo puede producir el rechazo del órgano. En general, en las pacientes con una buena función del injerto y ausencia de hipertensión grave, el embarazo no afecta a la función del órgano ni a la supervivencia de la paciente. Sin embargo, para reducir los riesgos para el niño, suele ser necesario el ajuste de la medicación habitual durante el embarazo y después del mismo.

* Riesgos para el niño

Uno de los mayores riesgos para el feto está relacionado con la terapia inmunosupresora. Es imprescindible comentar con el médico acerca de cada una de las medicaciones, ya cuando se está planificando el embarazo, dado que suele ser frecuente la necesidad de ajustar dosis o sustituir unos fármacos por otros.

La prematuridad y sus complicaciones son los principales riesgos para los niños nacidos de pacientes trasplantados. Su gravedad depende de la función renal de la madre y el control de la presión arterial.


El Registro Nacional de Embarazos Post-trasplante

En EEUU existe desde 1991 un Registro Nacional de Embarazos Post-trasplante (NTPR), cuyo objetivo es estudiar el pronóstico de los embarazos en los receptores de trasplante en este país. En el registro se ha incluido a las mujeres receptoras de trasplante que han tenido un embarazo o más, así como los hombres receptores de trasplante que han procreado hijos tras el trasplante.

El registro mantiene una base de datos activa para analizar la seguridad del embarazo en mujeres receptoras de trasplante e incluye los resultados de más de 900 mujeres receptoras que han conseguido un embarazo tras su trasplante y más de 700 hombres que han procreado una o más veces tras su trasplante. Entre los análisis se incluye el seguimiento a largo plazo del estado de los receptores y de sus hijos.

Los análisis continuados están dirigidos a los potenciales efectos de los nuevos regímenes inmunosupresores, no solo para identificar cualquier riesgo sobre el embarazo a causa de la exposición inmediata, sino también la posible exposición posparto, como durante la lactancia materna. Puesto que el diseño del registro permite el contacto continuado, otro objetivo principal es mantener el seguimiento tanto de los padres como de los hijos.

 

Más información:

Transplant Living 

NTPR, National Transplant Pregnancy Registry

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