Enfermedades

Desarrollan nueva vacuna contra la neumonía

La nueva vacuna cubriría un amplio espectro de infecciones bacterianas, pudiendo en teoría proteger contra más variantes de la neumonía, así como de otras enfermedades causadas por neumococos como la meningitis o la sepsis.

Eficacia de las vacunas
Según datos de la OMS, en 2004, la neumonía mató a más de 2 millones de niños en todo el mundo (en su gran mayoría en Africa subsahariana y Asia). En 2011, la cifra de muertes fue de 1,3 millones. En 2015, fue inferior al millón. Este descenso se debería a un mayor acceso a los antibióticos y a una mejor nutrición, pero también a las vacunas que comenzaron a distribuirse a comienzos de siglo y que protegen de 23 de las variantes más mortíferas de la bacteria causante de la neumonía, la streptococcus pneumoniae. No obstante, las enfermedades causadas por los neumococos siguen siendo un grave problema en todo el mundo, causando decenas de miles de muertes en los países desarrollados. Asimismo, los antibióticos empleados para su tratamiento están chocando con una creciente resistencia que reduce su eficacia.

Es por ello que los científicos han seguido trabajando en el desarrollo de nuevas vacunas que podrían reducir aún más la mortalidad provocada por la enfermedad: estas nuevas vacunas atacarían cepas adicionales de s. pneumoniae, además de anticiparse a futuras versiones de la bacteria causante de la enfermedad. En experimentos con animales de laboratorio, la vacuna provocó una respuesta del sistema inmunitario a 72 variantes de s. pneumoniae (incluidas las 23 de versiones anteriores de la vacuna) según un estudio publicado este mes en la revista Science Advances. “Hemos hecho tremendos progresos en la lucha contra la neumonía, en especial en niños. Pero si queremos librarnos definitivamente de esta enfermedad, necesitamos crear vacunas más inteligentes y rentables,” afirma el Dr. Blaine Pfeifer, uno de los co-autores del estudio.

Vacunas actuales
En la actualidad se utilizan dos tipos de vacunas.

En el primer tipo se utiliza lo que se denomina un enlace covalente. Cada una de las cepas de s. pneumoniae contiene una serie de polisacáridos únicos. Las vacunas existentes conectan dichas moléculas a una proteína denominada CRM197, lo cual permite a nuestro sistema inmunitario puede identificar y destruir al patógeno antes de que colonice nuestro cuerpo: esta conexión se denomina enlace covalente. Aunque son efectivos, crear enlaces covalentes para cada cepa de s. pneumoniae es un proceso largo y complejo. Además, este tipo de inmunización hace que el organismo ataque y elimine las bacterias, tanto si estas están atacando a nuestro cuerpo como si están inactivas.

El segundo tipo no utiliza enlaces covalentes, por lo que la reacción inmunitaria provocada no es tan fuerte como en el primero. “Las vacunas tradicionales eliminan por completo las bacterias del organismo. No obstante, sabemos que las bacterias, nuestro microbioma, son beneficiosas para la salud”, comenta el Dr. Charles H. Jones, otro de los co-autores del estudio. “La gran ventaja de la vacuna que estamos desarrollando es que podemos observar la bacteria y atacarla sólo si abandona su colonia para causar una enfermedad.”

¿Cómo funciona la nueva vacuna?
Las variantes de s. pneumoniae que no están cubiertas por las vacunas disponibles en la actualidad son responsables de un porcentaje inferior al 10% de casos de neumonía, meningitis y otras enfermedades causadas por neumococos. No obstante, las autoridades sanitarias temen que esto podría cambiar, pues esas variantes menos comunes –además de otras cepas resistentes a los antibióticos que podrían ser descubiertas en un futuro- reemplazarán los 23 tipos más comunes cubiertas por las vacunas actuales.

La nueva vacuna provoca una fuerte respuesta inmunitaria, y además está diseñada de forma que sea fácil añadir polisacáridos para que sea efectiva contra una amplia gama de cepas del virus. Para ello, se emplearon liposomas como depósito de todos los polisacáridos que identifican las cepas individuales de s. pneumoniae. Los investigadores añadieron proteínas a la superficie del liposoma, las cuales, en unión de los polisacáridos, provocaron una fuerte respuesta inmunitaria (los liposomas son diminutas vesículas de grasa, que vienen empleándose en medicina desde hace años para diversas funciones, como por ejemplo transportar medicamentos al interior de las células). La nueva vacuna permite existir a las bacterias mientras que no causen daños al organismo: el sistema inmunitario sólo la atacará cuando las proteínas de la superficie bacteriana salgan de ésta, lo cual indica que se disponen a atacar al organismo. 

Estudios con ratones y conejos de laboratorio demostraron que la nueva vacuna provocaba una respuesta inmunitaria a 72 de unas 90 cepas conocidas de s. pneumoniae. La ventaja de este método, comentan los autores del estudio, es que no es necesario utilizar la compleja química de enlaces covalentes que es necesaria para las vacunas existentes... ello permite ir más allá de los 13 tipos de polisacáridos más comunes, con lo que la vacuna podría en teoría proporcionar protección contra las bacterias causantes de la neumonía, meningitis, sepsis, y otros tipos de enfermedades causadas por neumococos.
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