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Cómo protegerse de la hepatitis C

La hepatitis C es una de las infecciones transmitidas por la sangre más frecuente en los países occidentales y una de las principales causas de trasplante de hígado. Destacamos las medidas de prevención frente a esta enfermedad.

Hoy en día se dispone de sistemas altamente precisos para la detección de la hepatitis C en la sangre que proviene de las donaciones. Pero, antes de 1992, miles de personas recibieron transfusiones de sangre que podían estar infectadas por la hepatitis C, una infección vírica que causa lesiones en el hígado. Muchas miles de personas pueden estar infectadas sin saberlo, puesto que esta infección progresa lentamente y en ocasiones no manifiesta ningún síntoma hasta 20 años después de haberse infectado.
 
La hepatitis C es una de las infecciones transmitidas por la sangre más frecuente en los países occidentales y una de las principales causas de trasplante de hígado. Aproximadamente unos 170 millones de personas en todo el mundo están infectadas por el virus de la hepatitis C.
 
Se estima que esta enfermedad se convertirá en una de las prioridades de la salud pública, puesto que el número de personas que morirán a causa de la infección o que requieran trasplante de hígado aumentará de forma muy importante en la próxima década. La detección precoz es importante para prevenir una futura diseminación de la hepatitis C y para limitar la lesión hepática producida por el virus.
 
¿Quién debería someterse a una prueba de detección de la hepatitis C?
 
·         Las personas que recibieron transfusiones de sangre o trasplantes de órganos sólidos antes de julio de 1992, fueron sometidas a pruebas de coagulación con un producto sanguíneo comercializado antes de 1987 o estuvieron sometidas a largos periodos de diálisis.
 
·         Los pacientes que se expuesto frecuentemente a productos sanguíneos, como los que padecen insuficiencia renal crónica, hemofilia o cánceres que requieren quimioterapia; sin embargo, la exposición reciente ya no es un grave riesgo. Consulte a su médico si cree que pertenece a esta esta categoría de pacientes.
 
·         Los profesionales sanitarios con exposición conocida a sangre infectada con el virus de la hepatitis C.
 
·         Los consumidores de drogas que utilicen jeringuillas o las hayan usado.
 
·         Los hijos de madres infectadas.
 
"La hepatitis C es una de las 5 variedades de hepatitis vírica, denominadas A, B, C, D y E,
que son capaces de producir la inflamación del hígado"
 
Si cumple alguno de estos criterios de riesgo o cree que padece hepatitis C, consulte a su médico. Éste le hará los análisis correspondientes, de sangre u otros, para determinar si usted tiene hepatitis C y si tiene algún tipo de lesión hepática. Asimismo le proporcionará asesoramiento acerca de cómo proteger su hígado de una mayor lesión y valorará su necesidad de tratamiento.
 
¿Qué es la hepatitis C?
 
La hepatitis C es una enfermedad hepática causada por el virus de la hepatitis C. Es una de las cinco variedades de hepatitis vírica, denominadas A, B, C, D y E, que son capaces de producir la inflamación del hígado. La infección se disemina a través del contacto con la sangre de una persona infectada o a través del contacto sexual. Se estima que el 85% de las personas infectadas por el virus de la hepatitis C desarrolla cada año una infección crónica. Sin embargo muchas personas que están infectadas no muestran ningún síntoma. Otros, por el contrario, desarrollan la enfermedad hasta una cirrosis, una insuficiencia hepática o incluso un cáncer hepático. 
 
El organismo necesita el hígado para mantener una buena salud. El hígado ayuda a luchar contra las infecciones y la contención de las hemorragias, elimina los fármacos y otras substancias peligrosas de la sangre y, además, almacena energía.
 
"La infección se disemina a través del contacto con la sangre 
de una persona infectada o a través del contacto sexual"


Cómo protegerse
 
·         No comparta agujas, cepillos de dientes, maquinillas de afeitar u otros utensilios que puedan haber estado en contacto con la sangre de otra persona.
 
·         Use guantes si ha de tocar la sangre de otra persona.
 
·         Si mantiene una vida sexualmente activa, practique el sexo seguro y utilice el preservativo.
 
·         Si se hace un tatuaje o un “piercing”, asegúrese de que las herramientas utilizadas hayan sido esterilizadas.
 
·         Si padece hepatitis C no done sangre ni plasma. 
 
·         No abuse del alcohol.
 
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